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14 de Marzo de 2007
Según especialistas, el apoyo familiar y la capacidad de renovación son claves al momento de perder el empleo en esta etapa de la vida...
Sin duda, una de las grandes decepciones alrededor de los cuarenta años es quedarse sin trabajo. Incertidumbre, miedos y sentimientos de culpa y rabia son algunas de las reacciones inmediatas. Sin embargo y según especialistas en el tema, la capacidad de renovarse y el apoyo de toda la familia, son claves para salir adelante.
Héctor Pérez, director académico del Magíster en Recursos Humanos de la Universidad Andrés Bello asegura que el primer soporte cuando se pierde el empleo es la familia, la que es fundamental en el proceso que se viene: aceptación y visión de futuro, será al interior de ella donde se encuentre salida a la crisis. Hay que darse un tiempo para reflexionar con calma y vivir el duelo de esta perdida laboral, de manera de poder tomar nuevos bríos. "No hay que desesperarse, pero hay que actuar, por un tema de autoestima y de abastecer sus necesidades, además de sentir que se está contribuyendo a la sociedad", destaca Pérez.
¿Qué Hacer?
-Tratar de no adelantar la jubilación: Hay mucha gente que al jubilarse anticipadamente no recibiría una pensión suficiente para cubrir sus necesidades. Por otra parte, la expectativas de vida han aumentado por lo que deben reinsertarse en el mercado y aprovechar el know how adquirido en por lo menos 20 años de vida laboral.
-Buscar nuevas tareas: Quizás es la oportunidad de independizarse a través de algún negocio que les sea atractivo, o a través de consultorías, docencia universitaria, asesorías, etc. O quizás aprovechar el tiempo mientras se busca trabajo y tomar algún curso de actualización, taller o un diplomado.
-Flexibilidad y red de contactos: Debe acudir a una buena red de contactos que se debe crear en la universidad y en los trabajos que ha tenido anteriormente. El éxito de esta es crearla antes de que pase esta situación. Elaborar un buen currículum, destacando resultados en los puestos de trabajo. No cerrarse ante la posibilidad de trabajar en otra región, o quizás que se asumirá un cargo distinto, que incluso puede ser menor al que se ejercía anteriormente. Hay que adaptarse al nuevo escenario laboral en Chile: flexibilidad en horarios, teletrabajo, y las alternativas que ofrece el mundo globalizado.
-Una buena entrevista laboral: Lo más claro es destacar los logros obtenidos en los últimos dos trabajos, en forma precisa y concisa. Ser claros en los objetivos que se quieren lograr con el nuevo trabajo, preguntar, transmitir confianza y transparencia. Es fatal decir que en los otros trabajos hacía todo, es falta de profesionalismo y nulo sentido de equipo. No subestime tareas ni haga parecer que lo sabe todo. Evite hacer comentarios personales y profesionales que sean inoportunos. No fume antes de ser entrevistado y no interrumpa a su entrevistador, trate que sea una conversación relajada y fluida que no de paso a demostraciones de ansiedad.
-Derribar mitos: El primer paradigma es que son personas caras, a las que habrá que pagarle más dinero que el presupuestado para el cargo. El segundo es que al ser mayores tienen ciertas mañas que pueden incomodar a la empresa y no garantizar el buen desempeño laboral y por último que pueden estar obsoletas en conocimientos.
Fuente:
Contenidos e imágenes www.chile.com
URL: http://www.chile.com/tpl/articulo/detalle/ver.tpl?cod_articulo=86962
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